Enorme granja de cerdos podría poner en riesgo reservas de cenotes en Yucatán

Los cenotes del municipio de Homún, en Yucatán, podrían estar en riesgo por la próxima construcción de una enorme granja de cerdos de la empresa Producción Alimentaria y Porcícola (PAPO), de acuerdo con un reportaje publicado por Animal Político.

Esta granja, en la que se planea confinar a 49 mil cerdos, es una amenaza para el ambiente ya que se ubicaría en la Reserva Geohidrológica Anillo de Cenotes. Además, representa un grave problema para sus habitantes, quienes han expresado temor de perder su principal fuente de ingresos, que es el turismo.

Uno de los mayores atractivos de la zona son los cenotes. De acuerdo con el reportaje, la ruta turística de Homún, en la que se encuentran 16 cenotes, genera empleos en las comunidades aledañas.

En entrevista con Animal Político, Leandro Chan, uno de los guías turísticos de la zona, dijo:

“Van a acabar con nuestra fuente de trabajo y con nuestro ambiente. Con la llegada de los cerdos, los turistas se van a ir, por el mal olor y la contaminación del agua”.

Es por esta razón que los residentes de la zona, pertenecientes a una comunidad maya, han interpuesto un recurso de reclamación, después de que les fuese negado un amparo.

Entre las irregularidades expuestas en el reportaje sobre la construcción de esta granja está el hecho de que la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del proyecto fue elaborada por una cirujana dentista quien, aparentemente, no tiene conocimientos en materia ambiental. Además, La MIA niega que en Homún haya pueblos originarios, lo que desconoce la presencia de las comunidades mayas en la región.

En una consulta realizada por la misma comunidad, 772 habitantes votaron en contra de la construcción de la granja y sólo 52 lo hicieron a favor. A esta oposición de la comunidad se suma el reporte preparado por Virgilio René Góngora Echeverría, doctor en ingeniería ambiental, en el que señala que “en la actualidad no hay ningún sistema de tratamiento que pueda abatir los coliformes fecales de los cerdos a los límites que exigen las normas”.

Lamentablemente, ésta no es la primera vez que una comunidad resulta afectada por las granjas industriales o los mataderos. El año pasado se denunció que el rastro municipal de Saltillo estaba contaminando la ciudad. En 2017 también se clausuró temporalmente una planta de LALA tras descargar casi 23 mil toneladas de sustancias contaminantes en el Río Temascatío, en Guanajuato.

Y este problema se extiende a todo el mundo. En 2015, 500 residentes de Carolina del Norte presentaron una demanda contra la división de producción de carne de cerdo de Smithfield Foods, en la que aseguraban que las instalaciones de esta empresa los habían sometido a condiciones casi inhabitables.

De hecho, de acuerdo con el Consejo para la Defensa de los Recursos Naturales, una organización con sede en Estados Unidos, “las personas que viven cerca o trabajan en granjas industriales respiran cientos de gases que se forman a medida que el estiércol se descompone”.

Mira este video de una granja de cerdos, obtenido con un dron. Las granjas industriales no sólo son un riesgo en términos ambientales. Los animales confinados allí padecen toda una vida de crueldad. La única vez que estos animales pueden sentir los rayos del sol sobre su piel es cuando son violentamente cargados en los camiones que los llevan al matadero.


Por fortuna, puedes dejar de contribuir a esta despreciable industria que atenta contra los animales, las comunidades y el ambiente al adoptar una alimentación vegana saludable y compasiva.

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