Los comités agrícolas piensan que deben estar exentos de la Ley de Libertad de Información

En un intento que no debería sorprendernos, la industria pecuaria está intentando encubrir sus prácticas con confidencialidad.

Algunas de las asociaciones avícolas y pecuarias más grandes de los Estados Unidos, como United Egg Producers, National Cattlemen’s Beef Association y National Pork Producers Council, han pedido al Congreso que declaren exentas de la Ley de Libertad de Información (FOIA, por sus siglas en inglés) las comunicaciones de los comités supervisados por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés).

Esta solicitud se deriva de la publicación de documentos, obtenidos precisamente por medio de FOIA, que revelaron que la Junta Estadounidense del Huevo (American Egg Board), respaldada por el USDA, conspiró para retirar del mercado la mayonesa vegetal Just Mayo, producida por Hamptom Creek. Después de que esta confabulación se hiciera pública, el director de la Junta renunció.

La ley FOIA juega un papel crítico en la democracia estadounidense ya que promueve la transparencia en el funcionamiento del gobierno al permitir que ciudadanos, periodistas y otras entidades obtengan información vital sobre el uso de los dineros públicos. Tener acceso a esta información es un derecho de los estadounidenses.

Las instalaciones que explotan animales para el consumo humano ya cuentan con protecciones sin precedentes que las eximen de rendir cuentas. Por ejemplo, a menudo evitan las leyes que penalizan la crueldad animal debido a las "exenciones agropecuarias comunes", que excusan muchas formas de crueldad institucionalizada. Estas instalaciones también pueden escapar de la responsabilidad en virtud de la ley anti-denuncia y la del "derecho a la actividad agropecuaria". Las leyes anti-denuncia penalizan la filmación de actos abusivos en contra de los animales en las instalaciones industriales, mientras que la ley que favorece la explotación agropecuaria prohíbe la promulgación de nuevas y mejores normas destinadas a proteger a los animales de granja.

Mediante la búsqueda de una exención de la FOIA, las industrias avícola y ganadera están tratando de que el público no se entere de sus actividades. Sin duda alguna, las granjas industriales tienen mucho que esconder si van a tales extremos para mantener sus prácticas en la oscuridad.

Una exención de la FOIA para estas asociaciones pondría a los animales, la salubridad de los alimentos, el ambiente y los derechos de los trabajadores en un grave riesgo. En lugar de acoger la transparencia y la adopción de medidas para mejorar sus prácticas, la industria pecuaria está tratando de poner una venda sobre los ojos del público. Con suerte, el Congreso identificará esta estratagema y rechazará la solicitud de la industria para obtener una protección injustificada.

Tú puedes ser un agente de cambio. Entérate de lo que sucede en las granjas industriales y comprométete a hacer un cambio.